Se ve
Diez palitos en pantalla. Tu hijo sabe en todo momento cómo va, sin preguntártelo y sin que se lo recuerdes.
Todas las apps de puntos hacen que tu hijo empiece de cero y se gane las estrellas. La nuestra empieza con la tarjeta llena. Resulta que importa mucho más de lo que parece.
Gratis. iPhone, iPad y Android. Para toda la familia.
El giro
Empezar a cero dice «demuéstrame que mereces algo». Con la tarjeta llena, portarse bien tiene aspecto de algo: está ahí toda la tarde diciendo en silencio vas bien. Y se protege más lo que ya se tiene que lo que se podría conseguir. Los niños incluidos.
Las demás
0/10
Gánate las estrellas.
Puntets
10/10
Ahora mismo lo estás haciendo bien.
Diez palitos en pantalla. Tu hijo sabe en todo momento cómo va, sin preguntártelo y sin que se lo recuerdes.
Un punto perdido no es el final del día. Se devuelve, también con su motivo, y nunca se baja de cero.
Cada cambio lleva un porqué. Tu hijo no aprende «me he portado mal»: aprende qué exactamente.
Papá, mamá, la abuela y quien haga falta ven el mismo marcador en el mismo segundo.
Mila −1 · Pegar a Pau deshecho
Te has equivocado. Un toque y vuelve — tachado en el historial, no borrado.
1 oct tarjeta entera otra vez
Cada mes la tarjeta vuelve a estar llena. Nada de lo que pasó es permanente.
El punto lo quita la app. Tú solo dices por qué. Dejas de ser el juez y pasas a narrar lo que ha pasado: «te queda uno menos, por esto». La consecuencia deja de ser un pulso entre vosotros dos y el enfado sale de la ecuación.
Dos segundos para escribir el motivo. Justo los que hacían falta para no gritar.
Pruébalo: quita y da un punto.
«¡Siempre me quitas a mí!» se responde abriendo una pantalla, no subiendo la voz. Y el historial enseña patrones que la nevera nunca dio: casi todo a la misma hora, por lo mismo, con la misma persona. Ahí el sistema empieza a cambiar al adulto, no solo al niño.
Nadie se regala puntos a escondidas. Es el chiste más fácil de la app y a la vez es estructural: un sistema que el niño puede manipular deja de ser creíble el día exacto en que descubre que puede.
Palitos, estrellas, corazones o bombillas. El aspecto de la app, su avatar. Suena a decoración y no lo es: un niño cuida más una tarjeta que ha elegido él.
Sunny Sorbet
Palitos
Crayon Paper
Palitos de verdad
Sticker Pop
★★★★★★★★★★
Estrellas
Neon Arcade
Bombillas
Siete estilos para la app, seis tipos de puntos. Cualquier combinación vale.
Hay un estudio detrás
Donaldson, DeLeon y colegas (2014) compararon las dos versiones del mismo sistema con niños de primero: ganar fichas, o empezar con diez y perderlas. Las dos funcionaron. Con la de perder, los resultados fueron más consistentes, los niños acabaron con más fichas y, cuando pudieron escoger, escogieron esa. Su explicación: «no me gusta perder fichas».
Solo funciona si los puntos se recuperan, nunca se baja de cero, se quita de uno en uno y sin gritos. Puntets está construida exactamente sobre esas cuatro condiciones.
No prometemos resultados ni plazos. La evidencia del campo es desigual y una promesa incumplida cuesta más que la venta que gana.
Los límites por delante, antes de que los preguntes.
Empieza con la tarjeta llena. Cada punto que se quita lleva su motivo, se puede devolver y lo ven todos los adultos de casa.
Muy pronto en el App Store y Google Play.